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martes, 28 de octubre de 2014

Fluirá.

No se escriben palabras con los puños cerrados.  No se puede hablar sin nada que decir. Artistas sin musa. Poetas sin inspiración. Mentes en blanco y con algo que contar. Sueños frustrados. Motivos ausentes. Realidades ficticias y ficciones que podrían ser reales.  Escribir dos palabras y borrar tres ¿Dónde están mis manos?


Tal vez sea un desorden enorme, como cuando pasamos la ropa de la silla a la cama y viceversa. Tal vez no vuelvan hasta que no ordene lo que tengo que ordenar, hasta que no me encuentre. Solía gustarme mi caos el de aquí y el de allá, MI CAOS PERSONAL. Solía encajar el rompecabezas cuando tenía que hacerlo, tú sabes que podía hacerlo. Tal vez sea el momento de reciclar memorias, de crear un desorden nuevo y archivar el anterior, ¿no crees? Entre el té del desayuno y el té verde de media tarde tiene que aparecer. Aparecerá con el sol arriba, llueva o truene. Tiene que aparecer.
Y que lo negativo no me persiga, que siempre pude apartarlo. Esta siempre fue la mejor manera de hacerlo, ¿en qué momento paré de hablar? ¿Cuándo te fuiste?
Que se quede conmigo quien se quiera quedar, sabes que siempre lo dije. Que puedes quedarte si quieres, te invito; pero no llegues tarde que voy a cerrar la puerta. Será un control, como el de todos los aeropuertos por los que voy a pasar este año. Que son mis sesos los que dan vueltas de campana, y que quiero volar.

Tengo intenciones de llenar mis maletas de memorias INCREIBLES. Que sí, que voy a llorar, sabes que siempre fui un poco “llorica”, pero tengo muchas intenciones de encontrar motivos por los que merezca la pena. Tengo prioridades, las tengo. Tal vez tengo menos tiempo y más obligaciones, pero tengo la intención de volver a sentir eso que sentía cuando levantaba las manos y dejaba de escribir habiendo dejado en el papel toda mi rabia.

Solía ser fácil. Fluía, y voy a esforzarme para que vuelva a fluir.

Quiero que fluya.


Clo (creo).

miércoles, 17 de octubre de 2012

Un denada enorme.

Llegar a ver quien está y quien fue, quienes pensé que estaban y nunca fueron y quienes pensé que no eran y siempre estuvieron.
La distancia es de lo más sincera, tal vez demasiado. Pero toda sinceridad es poca cuando se trata de llegar a respirar por alguien hasta a 450 km. No lo se, no se si con el tiempo adquirimos esa capacidad de valorar que nos hace pronunciar un mísero “gracias”. Ni siguiera un “muchas gracias” o un “gracias por todo”. De hecho, creo que valdría con un gesto. No son necesarias las palabras cuando se trata de valorar por qué alguien te regaló su tiempo.

Me dejé la piel. Claro está que me dejé la piel. No fue cualquier cosa y sé que podría dejármela infinitas veces más. Y si, a pesar de todo siempre sigo ahí. Directa o indirectamente siempre hay algo que me empuja a estar. No se si es bueno o, tal vez, solo tierra en mi propio tejado. Supongo que agradecemos más a quien está de vez en cuando que a quien te acostumbra a respirar por ti. Lo que tengo claro es que si  ese “quien” estuvo ahí, si me dio algo, fuese más o menos, no permitiría que hundiese ese tejado y, mucho menos, nunca caería en él ni la más pequeña piedra de mis manos.
Podría llamar “sorpresa” al descubrimiento de aquellos que llevan tiempo siendo y que nunca creí que eran. Son una sorpresa, desde luego. Pero, a esos que llevan siglos siendo y siglos estando creo que nunca habrá un gesto, ni un mísero gracias, ni siquiera un muchas gracias capaz de pesar tanto como su presencia.

Esto no es abstracto. Somos mi cabeza y yo.

Clo.

lunes, 25 de junio de 2012

¡Hey world! I´m back..

¡Hola mundo! Sigo viva tras un curso de mucho estudio, muchas leyes y mucho periodismo. Un curso arrastrado por un  nuevo ritmo de vida, nuevas caras, nuevos sueños y sobretodo repleto de detalles, momentos y  personas importantes.
Llevaba ¿meses? ¿Tal vez años? diciéndome a mí misma que saldría fuera a estudiar, que comenzaría a cambiar mi vida y a cumplir sueños que rondan mi cabeza desde que tengo uso de razón. Pero, el día que te aceptan en la universidad aparecen las dudas y ese “Dios, lo estoy haciendo”, aparece algo que casi ahoga mi decidida decisión, algo que casi me frena por completo,  el puto miedo que hace que en ocasiones no vivamos lo que nos morimos por vivir. Un miedo que no pudo conmigo y, acabar con él, fue el primer peldaño para mirar al frente y decir: ¡SOY MÁS YO QUE NUNCA!

Y sí, no tengo queja alguna. Es un gran paso que me hace no perder la confianza y pensar que nosotros mismos escribimos nuestra historia si las cosas no se tuercen y, que si se tuercen hacia un lado diferente al que planeamos, solo uno mismo será dueño de encauzarlas de nuevo, pues si no lo haces tú, nadie lo hará por ti.

La universidad nos cambia a todos pero, he descubierto que algunos no cambian como quisiesen hacerlo. ¿Qué si he cambiado? ¡Cambiar es poco! pero, evidentemente, sigo siendo yo con mayúsculas. La capital se ha convertido en mi nuevo hogar y mi verdadero hogar en un lugar de vacaciones. El Colegio Mayor tiene el poder de unir a personas como si se conociesen de toda una vida. Tiene el poder de importar niveles industriales de confianza en apenas unos meses. Como es lógico, con unos te unes más que con otros pero ,con los que realmente te unes, no existe palabra para definirlos. No son solo amigos, son una familia. Adoptan el papel de amigos, el papel de madres, padres, hermanos, médicos…y acabas echándoles en falta aunque solo pases una semana sin ellos. Pasan a ser una parte enorme de tu vida y, si algo tengo claro, es que serán una parte inmensa de los primeros mejores años de mi vida, de nuestras vidas.
También he aprendido a valorar lo que he dejado en casa, familia, amigos, el mar y hasta el “aburrimiento” que tanto odiaba. Contar cada detalle sería interminable, creo que solo puedo decir que ha sido un curso invadido por nuevas metas y por la satisfacción de saber que es cierto eso de que “querer es poder”. Los errores también se han manifestado más de lo que me hubiese gustado, pero de todos ellos me llevo una valiosa lección y aunque ahora me encuentre en un momento que  podría calificar de “sentido cero” , este curso ha estado repleto de ese perfecto caos  que tanto me gusta experimentar.
Ahora soy consciente de que para perseguir tus sueños hay que empezar diciendo un fuerte sí cuando se acerca uno de ellos y por muy diminuto que parezca hay que agarrarse a la oportunidad y, paso a paso, rozaremos el último hasta lograr cumplirlo.

¡Hola verano! ¡Hola vacaciones! ¡Hola blog!
Here I am. intentaré retomar el blog ahora que vuelvo a tener free time.
Clo.

domingo, 29 de enero de 2012

No more wasting time.


Sigue buscando en su desorden los motivos por los que debería dejar de buscar y comenzar a ordenar parte por parte su pequeño mar de sueños. Y no necesita que nadie más lo entienda si ella logra comprender sus por qués.
Siempre fue de dar mil vueltas a lo impensable y llego a la conclusión de que no hay nada como eso de decidir ya, en dos segundos.Ya no quiere argumentos ni nada que se asemeje a "lo razonable", ¡Basta de razonar lógicamente!, pues nunca encontrará respuestas en lo fácil cuando simplemente pronunciar su nombre hace pensar en lo más imperfectamente complejo.Y es que es eso lo que le hace sentise diferente, lo que le sigue haciendo perseguir su propia vida y no conformarse con explicaciones innecesarias ni aquello perfectamente lógico y coherente.

Si no es hoy, será mañana. y si no es mañana, tal vez nunca debió ser, pero por el momento: hagamos del caos puro arte.

Cdf.




viernes, 23 de diciembre de 2011

Dear Santa...

Querido Santa, 
hoy me siento como todas aquellas veces me sentaba a escribirte aquella carta que me llenaba de ilusión, ilusión que conservo cada nueva Navidad desde hace 18 años.
Escribo para recordarte que ellos deben ser los protagonistas de ese magnífico día. Para recordarte que su ilusión debe de ser lo más importante, tan grande que sus sonrisas deben llevar como título la palabra "esperanza". Que las expresiones de su caras se puedan definir como inexplicables y que sus ojos hablen por ellos. Escribo para recordarte como se siente un niño cuando recibe un regalo de alguien como tú, especialmente, aquel que no está acostumbrado a encontrar un árbol repleto de regalos la mañana de Navidad. 
Recuérdales que estás ahí aunque eso suponga no acordarte de aquellos que te tienen más presente. Regálales un sueño. Enmarca su felicidad de una manera tan fuerte que no la puedan perder nunca.
En cuanto a mí, 
esta Navidad será diferente, y por ello, todo lo que quiero es seguir manteniendo los ojos tan abiertos para que ningún recuerdo alcance esa llamada "nostalgia". Permíteme el capricho de pensar que todo es una orgullosa victoria. Recuérdame aquello inolvidable, haz que esté conmigo por siempre y para siempre como algo que guardar y regálale una profunda reflexión con análisis completo de situaciones, de recuerdos, de momentos únicos. Que la palabra "familia"  y la palabra "amistad" permanezcan a mi lado con un significado pleno a pesar de las distancias y que allí arriba brille su estrella como de costumbre.
Por último, recuerda aquello que siempre incluía aquella larga carta: que consiga que me despierte pensando que lo mejor del día ha sido su presencia y que sin hablar me diga que he conseguido convertirme en lo mejor del suyo simplemente siendo quien soy. Que consiga que no necesite más. Que consiga ser de verdad.
Feliz Navidad.


Clo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Cierralosojosyavanza.




Corrientes, corrientes que se desvían y tal vez tarden vidas en volver a chocar. Nadie dijo que fuese fácil. Nadie me avisó del atasco con el que me tropezaría antes de conseguir cruzar con el semáforo al rojo vivo.
Y es que es enorme la fuerza que hace falta. Fuerza para ser capaz de gritarlo a voces, comerte la vida a cachitos y llenar tus maletas con lo único que vale y con el “hasta pronto” de aquellos que por días, meses o años que pasen seguirás echando de menos, de despedirte de aquellos momentos e historias alucinantes, tan sumamente intensas y fuertes que ahora son de piedra, inmovibles, pero, o todo se mueve o todo se para y no habrá forma alguna de salir.

Supongo, que la fuerza nace de saber que no es “adiós” la forma en la que decidiste despedirte, pues no se puede decir “adiós” a lo más increible de tu vida. Nace de cada golpe y de escupir a la cara a aquello que no supo más que molestar, a las mentiras que no supiste soportar y a todos aquellos que intentaron hacerse con tus ganas de ser tú.

Una vez que cruzas, cuando todo está conseguido, es el momento de limitarse a correr hacia eso que tenga la potencia de ser un fuerte paracaídas para mantenerte arriba y prohibirte caer. Hacia aquel sitio esperado, tu sitio o, tal vez, el principio de tu búsqueda.
Vive como tú decidas, pero, se siempre protagonista de tu vida: CIERRA LOS OJOS Y AVANZA.

-           - Lo verdaderamente importante quedará conmigo por siempre, para siempre.

     Clo.

jueves, 25 de agosto de 2011

Historias.


Querrá escaparse y dejar a un lado la multitud. Saldrá de casa con los labios rojo pasión y caminará sola a un ritmo ligero con la música a reventar en sus oídos y su cámara colgada del cuello para no perder ningún detalle. Reirá por las pequeñas cosas que tanto le encantan, por los gestos de la gente o por las cosas que nadie observa. Parará a escuchar a los músicos por la calle y aplaudirá cuando terminen, no hay cosa que más odie que la gente que deja la propina y no se para a escuchar. Tras el café habitual pasará por ese lugar sin poder evitar el brillo de sus ojos al observar el parqué a través de los cristales y bajará el sonido de la música diez segundos para escuchar el ruido de los pasos sobre él. Abrirá los ojos a la vez que la puerta y no tendrá más que recogerse el pelo y dejar que su cuerpo hable. Una hora, dos o doscientas cincuenta nunca serán suficientes.

Al salir, volverá a recuperar el paso ligero para poder continuar con una rutina maravillosa  que consista en hacer lo que le venga en gana, rutina que tendrá lugar en el sitio que más le apetezca estar: New York, París, California o incluso el lugar más peculiar de Australia.

Mirará el reloj cada dos por tres porque sabrá que a las nueve y cuatro minutos pasará a buscarla. Será él porque las horas llegarán a parecerse a milésimas de segundo, porque parecerá imposible dejar de hablar. Será él porque estará completamente acostumbrada a un “buenos días princesa” y a un “descansa mi amor”. Y porque estará segura de que al mirar su teléfono móvil tendrá algo que leer, algo que no siempre acabará con un “te quiero” porque ambos sabrían que es una valiosa palabra como para acabar diciéndola por costumbre. Se sentirá intrigada por saber cómo será el día que le espera, al igual que entusiasmada por hacer que su día sea el mejor de todos. Nunca sentirá menos que ayer sino que siempre será menos que mañana y tendrá confianza plena en un equilibrio que no sabe de “cincuentas por ciento” sino que habla de “cien por cien”.

Habrá trabajo, claro que sí. Habrá tiempo para todo, para los amigos, la familia, para el mejor de los amores y sobre todo para ser completamente quien es, para su mundo, ese mundo que construye y que la tiene enamorada.
No existirá mejor forma de empezar un día de su historia. O tal vez la historia se repita día tras día.

Puede que ella sea una experta en sueños pero, ¿Quién no escribe su historia? 
Never ever give up.

Cdf.