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miércoles, 17 de octubre de 2012

Un denada enorme.

Llegar a ver quien está y quien fue, quienes pensé que estaban y nunca fueron y quienes pensé que no eran y siempre estuvieron.
La distancia es de lo más sincera, tal vez demasiado. Pero toda sinceridad es poca cuando se trata de llegar a respirar por alguien hasta a 450 km. No lo se, no se si con el tiempo adquirimos esa capacidad de valorar que nos hace pronunciar un mísero “gracias”. Ni siguiera un “muchas gracias” o un “gracias por todo”. De hecho, creo que valdría con un gesto. No son necesarias las palabras cuando se trata de valorar por qué alguien te regaló su tiempo.

Me dejé la piel. Claro está que me dejé la piel. No fue cualquier cosa y sé que podría dejármela infinitas veces más. Y si, a pesar de todo siempre sigo ahí. Directa o indirectamente siempre hay algo que me empuja a estar. No se si es bueno o, tal vez, solo tierra en mi propio tejado. Supongo que agradecemos más a quien está de vez en cuando que a quien te acostumbra a respirar por ti. Lo que tengo claro es que si  ese “quien” estuvo ahí, si me dio algo, fuese más o menos, no permitiría que hundiese ese tejado y, mucho menos, nunca caería en él ni la más pequeña piedra de mis manos.
Podría llamar “sorpresa” al descubrimiento de aquellos que llevan tiempo siendo y que nunca creí que eran. Son una sorpresa, desde luego. Pero, a esos que llevan siglos siendo y siglos estando creo que nunca habrá un gesto, ni un mísero gracias, ni siquiera un muchas gracias capaz de pesar tanto como su presencia.

Esto no es abstracto. Somos mi cabeza y yo.

Clo.

lunes, 25 de junio de 2012

¡Hey world! I´m back..

¡Hola mundo! Sigo viva tras un curso de mucho estudio, muchas leyes y mucho periodismo. Un curso arrastrado por un  nuevo ritmo de vida, nuevas caras, nuevos sueños y sobretodo repleto de detalles, momentos y  personas importantes.
Llevaba ¿meses? ¿Tal vez años? diciéndome a mí misma que saldría fuera a estudiar, que comenzaría a cambiar mi vida y a cumplir sueños que rondan mi cabeza desde que tengo uso de razón. Pero, el día que te aceptan en la universidad aparecen las dudas y ese “Dios, lo estoy haciendo”, aparece algo que casi ahoga mi decidida decisión, algo que casi me frena por completo,  el puto miedo que hace que en ocasiones no vivamos lo que nos morimos por vivir. Un miedo que no pudo conmigo y, acabar con él, fue el primer peldaño para mirar al frente y decir: ¡SOY MÁS YO QUE NUNCA!

Y sí, no tengo queja alguna. Es un gran paso que me hace no perder la confianza y pensar que nosotros mismos escribimos nuestra historia si las cosas no se tuercen y, que si se tuercen hacia un lado diferente al que planeamos, solo uno mismo será dueño de encauzarlas de nuevo, pues si no lo haces tú, nadie lo hará por ti.

La universidad nos cambia a todos pero, he descubierto que algunos no cambian como quisiesen hacerlo. ¿Qué si he cambiado? ¡Cambiar es poco! pero, evidentemente, sigo siendo yo con mayúsculas. La capital se ha convertido en mi nuevo hogar y mi verdadero hogar en un lugar de vacaciones. El Colegio Mayor tiene el poder de unir a personas como si se conociesen de toda una vida. Tiene el poder de importar niveles industriales de confianza en apenas unos meses. Como es lógico, con unos te unes más que con otros pero ,con los que realmente te unes, no existe palabra para definirlos. No son solo amigos, son una familia. Adoptan el papel de amigos, el papel de madres, padres, hermanos, médicos…y acabas echándoles en falta aunque solo pases una semana sin ellos. Pasan a ser una parte enorme de tu vida y, si algo tengo claro, es que serán una parte inmensa de los primeros mejores años de mi vida, de nuestras vidas.
También he aprendido a valorar lo que he dejado en casa, familia, amigos, el mar y hasta el “aburrimiento” que tanto odiaba. Contar cada detalle sería interminable, creo que solo puedo decir que ha sido un curso invadido por nuevas metas y por la satisfacción de saber que es cierto eso de que “querer es poder”. Los errores también se han manifestado más de lo que me hubiese gustado, pero de todos ellos me llevo una valiosa lección y aunque ahora me encuentre en un momento que  podría calificar de “sentido cero” , este curso ha estado repleto de ese perfecto caos  que tanto me gusta experimentar.
Ahora soy consciente de que para perseguir tus sueños hay que empezar diciendo un fuerte sí cuando se acerca uno de ellos y por muy diminuto que parezca hay que agarrarse a la oportunidad y, paso a paso, rozaremos el último hasta lograr cumplirlo.

¡Hola verano! ¡Hola vacaciones! ¡Hola blog!
Here I am. intentaré retomar el blog ahora que vuelvo a tener free time.
Clo.

domingo, 29 de enero de 2012

No more wasting time.


Sigue buscando en su desorden los motivos por los que debería dejar de buscar y comenzar a ordenar parte por parte su pequeño mar de sueños. Y no necesita que nadie más lo entienda si ella logra comprender sus por qués.
Siempre fue de dar mil vueltas a lo impensable y llego a la conclusión de que no hay nada como eso de decidir ya, en dos segundos.Ya no quiere argumentos ni nada que se asemeje a "lo razonable", ¡Basta de razonar lógicamente!, pues nunca encontrará respuestas en lo fácil cuando simplemente pronunciar su nombre hace pensar en lo más imperfectamente complejo.Y es que es eso lo que le hace sentise diferente, lo que le sigue haciendo perseguir su propia vida y no conformarse con explicaciones innecesarias ni aquello perfectamente lógico y coherente.

Si no es hoy, será mañana. y si no es mañana, tal vez nunca debió ser, pero por el momento: hagamos del caos puro arte.

Cdf.