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lunes, 25 de junio de 2012

¡Hey world! I´m back..

¡Hola mundo! Sigo viva tras un curso de mucho estudio, muchas leyes y mucho periodismo. Un curso arrastrado por un  nuevo ritmo de vida, nuevas caras, nuevos sueños y sobretodo repleto de detalles, momentos y  personas importantes.
Llevaba ¿meses? ¿Tal vez años? diciéndome a mí misma que saldría fuera a estudiar, que comenzaría a cambiar mi vida y a cumplir sueños que rondan mi cabeza desde que tengo uso de razón. Pero, el día que te aceptan en la universidad aparecen las dudas y ese “Dios, lo estoy haciendo”, aparece algo que casi ahoga mi decidida decisión, algo que casi me frena por completo,  el puto miedo que hace que en ocasiones no vivamos lo que nos morimos por vivir. Un miedo que no pudo conmigo y, acabar con él, fue el primer peldaño para mirar al frente y decir: ¡SOY MÁS YO QUE NUNCA!

Y sí, no tengo queja alguna. Es un gran paso que me hace no perder la confianza y pensar que nosotros mismos escribimos nuestra historia si las cosas no se tuercen y, que si se tuercen hacia un lado diferente al que planeamos, solo uno mismo será dueño de encauzarlas de nuevo, pues si no lo haces tú, nadie lo hará por ti.

La universidad nos cambia a todos pero, he descubierto que algunos no cambian como quisiesen hacerlo. ¿Qué si he cambiado? ¡Cambiar es poco! pero, evidentemente, sigo siendo yo con mayúsculas. La capital se ha convertido en mi nuevo hogar y mi verdadero hogar en un lugar de vacaciones. El Colegio Mayor tiene el poder de unir a personas como si se conociesen de toda una vida. Tiene el poder de importar niveles industriales de confianza en apenas unos meses. Como es lógico, con unos te unes más que con otros pero ,con los que realmente te unes, no existe palabra para definirlos. No son solo amigos, son una familia. Adoptan el papel de amigos, el papel de madres, padres, hermanos, médicos…y acabas echándoles en falta aunque solo pases una semana sin ellos. Pasan a ser una parte enorme de tu vida y, si algo tengo claro, es que serán una parte inmensa de los primeros mejores años de mi vida, de nuestras vidas.
También he aprendido a valorar lo que he dejado en casa, familia, amigos, el mar y hasta el “aburrimiento” que tanto odiaba. Contar cada detalle sería interminable, creo que solo puedo decir que ha sido un curso invadido por nuevas metas y por la satisfacción de saber que es cierto eso de que “querer es poder”. Los errores también se han manifestado más de lo que me hubiese gustado, pero de todos ellos me llevo una valiosa lección y aunque ahora me encuentre en un momento que  podría calificar de “sentido cero” , este curso ha estado repleto de ese perfecto caos  que tanto me gusta experimentar.
Ahora soy consciente de que para perseguir tus sueños hay que empezar diciendo un fuerte sí cuando se acerca uno de ellos y por muy diminuto que parezca hay que agarrarse a la oportunidad y, paso a paso, rozaremos el último hasta lograr cumplirlo.

¡Hola verano! ¡Hola vacaciones! ¡Hola blog!
Here I am. intentaré retomar el blog ahora que vuelvo a tener free time.
Clo.