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martes, 28 de octubre de 2014

Fluirá.

No se escriben palabras con los puños cerrados.  No se puede hablar sin nada que decir. Artistas sin musa. Poetas sin inspiración. Mentes en blanco y con algo que contar. Sueños frustrados. Motivos ausentes. Realidades ficticias y ficciones que podrían ser reales.  Escribir dos palabras y borrar tres ¿Dónde están mis manos?


Tal vez sea un desorden enorme, como cuando pasamos la ropa de la silla a la cama y viceversa. Tal vez no vuelvan hasta que no ordene lo que tengo que ordenar, hasta que no me encuentre. Solía gustarme mi caos el de aquí y el de allá, MI CAOS PERSONAL. Solía encajar el rompecabezas cuando tenía que hacerlo, tú sabes que podía hacerlo. Tal vez sea el momento de reciclar memorias, de crear un desorden nuevo y archivar el anterior, ¿no crees? Entre el té del desayuno y el té verde de media tarde tiene que aparecer. Aparecerá con el sol arriba, llueva o truene. Tiene que aparecer.
Y que lo negativo no me persiga, que siempre pude apartarlo. Esta siempre fue la mejor manera de hacerlo, ¿en qué momento paré de hablar? ¿Cuándo te fuiste?
Que se quede conmigo quien se quiera quedar, sabes que siempre lo dije. Que puedes quedarte si quieres, te invito; pero no llegues tarde que voy a cerrar la puerta. Será un control, como el de todos los aeropuertos por los que voy a pasar este año. Que son mis sesos los que dan vueltas de campana, y que quiero volar.

Tengo intenciones de llenar mis maletas de memorias INCREIBLES. Que sí, que voy a llorar, sabes que siempre fui un poco “llorica”, pero tengo muchas intenciones de encontrar motivos por los que merezca la pena. Tengo prioridades, las tengo. Tal vez tengo menos tiempo y más obligaciones, pero tengo la intención de volver a sentir eso que sentía cuando levantaba las manos y dejaba de escribir habiendo dejado en el papel toda mi rabia.

Solía ser fácil. Fluía, y voy a esforzarme para que vuelva a fluir.

Quiero que fluya.


Clo (creo).